Por La Nueva Radio Suárez en colaboración para Suárez al Día
El Club Social, Deportivo y Cultural El Progreso de Santa María vivió el sábado por la noche una de esas veladas que quedarán grabadas en la memoria colectiva. Con más de 800 comensales, el gimnasio lució repleto de familias, jóvenes y niños que fueron protagonistas de un 87° aniversario que combinó tradición, emociones y un gran espíritu comunitario.
La noche comenzó con la entrada de las banderas de ceremonia y la bendición de los panes a cargo del padre Javier Rohwein. Desde temprano, el gran equipo de colaboradores sirvió una cena abundante y exquisita: chorizo con ensalada, carne al horno con papas, füllsen, ensaladas y bebidas, a lo que se sumó un postre helado que marcó el inicio de la parte protocolar.
Los discursos aportaron la cuota de emoción y compromiso institucional. El presidente Gustavo Di Battista destacó el presente del club y agradeció a la enorme cantidad de colaboradores que hacen posible que El Progreso siga creciendo, mientras que el intendente Ricardo Moccero subrayó el espíritu pujante de Santa María, renovando el compromiso del municipio con las obras y el acompañamiento al club.
No faltaron los reconocimientos, las palabras de dirigentes y autoridades, pero la esencia de la fiesta estuvo en el encuentro: en la gran participación de jóvenes y niños, en el entusiasmo de las familias y en el incansable trabajo de decenas de colaboradores que hicieron posible un evento de esta magnitud.
La música estuvo a cargo del Grupo Universo, que desplegó un repertorio festivo y popular, haciendo que la pista se llenara de bailarines hasta bien entrada la madrugada. Pasadas las 5 AM, aún había quienes seguían celebrando, ratificando que El Progreso no solo es deporte y cultura, sino también un espacio de pertenencia y de identidad para toda Santa María.
Reconocimientos
Como Socios vitalicios fueron distinguidos Silvana Weiman y Ariel Schwab (recibió su hijo), por sus 30 años ininterrumpidos como socios.
Distinciones especiales:
Karina Biazzi, por su compromiso silencioso en la subcomisión de inferiores, en el fútbol femenino, en el cuidado del polideportivo y en toda actividad que requiera colaboración.
Paula Kippes de Rohwein, por su trabajo en la biblioteca Juan Carlos Graff y por ser la responsable de mantener impecable la indumentaria deportiva de las distintas categorías del club, además de colaborar con la iglesia y el Día del Niño.
Socio protector 2025: la máxima distinción fue para Raúl “Ruli” Eberle, fanático del Progreso, exjugador y colaborador permanente en todo lo que se lo necesita.
Diploma de Honor: se reconoció a Osvaldo Lezica, director del Consejo Municipal de Personas Mayores, por su invalorable aporte a la Fiesta de los Mil Abuelos. Recibió la distinción en su nombre el delegado de Santa María, Juan Pablo Eberle.
Distinción especial: Ana Resch, histórica colaboradora, profesora de patín, ex tesorera del club y referente infaltable en la organización de eventos y ventas de entradas, recibió un emotivo reconocimiento por su entrega desinteresada.



